Las zonas rurales de montaña de nuestro país se mueren. 

Los pueblos se abandonan, los sistemas de cultivo y los productos tradicionales pierden competitividad en los mercados de consumo masivo. 

Sin embargo los consumidores cada vez son más sensibles a los productos elaborados tradicionalmente y en el marco de la agricultura ecológica y sostenible. 

Se consideran cultivos de montaña a los que se desarrollan por encima de 600m. de altitud y esta peculiaridad permite obtener productos llenos de fuerza y matices. 

La Puebla de Fantova es un pequeño pueblo de la Ribagorza aragonesa que se encuentra a 700m. de altitud. Forma parte de lo que hace años fue una tupida red de pueblos y casas que hoy se encuentran abandonados. Pero la Puebla de Fantova lucha por seguir siendo un pueblo vivo apegado al paisaje y sus tradiciones.

Una de ellas es el cultivo del tomate rosa de montaña. En huertas familiares y para auto consumo de las familias se ha venido conservando de generación en generación un tipo de tomate excepcional,  prácticamente desconocido en los mercados de consumo masivo. Como un secreto bien guardado, el Tomate rosa, tan solo era consumido por los habitantes de la zona o sus pocos visitantes.

Este proyecto pretende, bajo la marca “…que te quiero verde”, producir una cantidad limitada de Tomate rosa de montaña y darlo a conocer en colectivos sensibles a este tipo de cultivos y productos ecológicos que pretenden recuperar otra manera de entender la vida en el campo y de cultivar. Éste será el primero de los productos de una futura cesta que irá incorporando otros que, al igual que el tomate, sean propios de esta zona y elaborados por los hombres y mujeres que han decidido apostar por vivir en la montaña y mantener vivos sus pueblos y sus paisajes.

Las zonas rurales de montaña de nuestro país se mueren. 

Los pueblos se abandonan, los sistemas de cultivo y los productos tradicionales pierden competitividad en los mercados de consumo masivo. 

Sin embargo los consumidores cada vez son más sensibles a los productos elaborados tradicionalmente y en el marco de la agricultura ecológica y sostenible. 

Se consideran cultivos de montaña a los que se desarrollan por encima de 600m. de altitud y esta peculiaridad permite obtener productos llenos de fuerza y matices. 

La Puebla de Fantova es un pequeño pueblo de la Ribagorza aragonesa que se encuentra a 700m. de altitud. Forma parte de lo que hace años fue una tupida red de pueblos y casas que hoy se encuentran abandonados. Pero la Puebla de Fantova lucha por seguir siendo un pueblo vivo apegado al paisaje y sus tradiciones.

Una de ellas es el cultivo del tomate rosa de montaña. En huertas familiares y para auto consumo de las familias se ha venido conservando de generación en generación un tipo de tomate excepcional,  prácticamente desconocido en los mercados de consumo masivo. Como un secreto bien guardado, el Tomate rosa, tan solo era consumido por los habitantes de la zona o sus pocos visitantes.

Este proyecto pretende, bajo la marca “…que te quiero verde”, producir una cantidad limitada de Tomate rosa de montaña y darlo a conocer en colectivos sensibles a este tipo de cultivos y productos ecológicos que pretenden recuperar otra manera de entender la vida en el campo y de cultivar. 

Éste será el primero de los productos de una futura cesta que irá incorporando otros que, al igual que el tomate, sean propios de esta zona y elaborados por los hombres y mujeres que han decidido apostar por vivir en la montaña y mantener vivos sus pueblos y sus paisajes.